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Veintiuna “chuletas de Porc” y una “chanson passé”

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La “chanson passé” es la Bachelet, me dijo alguien pero no presté atención a esa afirmación, puesto que ese personaje femenino no atrae mi curiosidad. Porque la utopía de reformar el aparataje estatal burgués desde dentro, quedó caduca el 11 de septiembre de 1973. Y es tan inocente como suponer que un niño va a lograr controlar un trencito en un parque de entretenciones, que se desliza sobre rieles de madera. Y ni siquiera es seguro que esa cortesana tenga como objetivos en su recargada agenda política, el hacer cortes de cirujano experto sobre el cuerpo crónicamente enfermo de la sociedad chilena.
Pero como pocas ganas tengo de teorizar al respecto, ¡a la mierda con el Estado chileno! Opresor, racista, católico fascistoide, patriarcal y machista hasta la medula de sus huesitos tercermundistas.

¡Espera un poco! Le grité a ese alguien. ¿Y cuales son las veintiuna “chuletas de Porc”? Los miembros de la Corte Suprema, cuyo Tribunal es básicamente de casación, es decir, señala el sentido y alcance de las leyes, dando a éstas su “correcta interpretación”. En donde el termino “correcta interpretación” significa en buenas cuentas, salvaguardar sin excepción los privilegios de los poderosos sobre los pobres, de los hombres sobre las mujeres, de los uniformados sobre los civiles, y del estado chileno sobre los mapuches, me respondió el susodicho con cierta indiferencia.

Y como si todo esto no fuese poco, la ideología que emana de la nefasta iglesia católica, y que infecta a toda la sociedad chilena con su tufo maloliente no es solamente monopolio de curitas regordetes, onanistas y pediastras, sino también de sociólogos vendidos al capital financiero y global, de políticos corruptos, de milicos golpistas y de población inconsciente que vota por Piñera.

 

guillermo_suecia@hotmail.com



Con una pequeña ayuda de mis amigos...

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Una nueva cruzada se está preparando en Europa. Esta vez contra Rusia con Suecia como principal actor y con Hans Brun - "experto en terrorismo" - como portador del estandarte de esa cruzada. Brun es uno de los que tiene dificultades para pensar de forma autónoma que vaya más allá de la antigua y bien manoseada retórica rusófoba.

El único objetivo de la nomenclatura política sueca es aterrorizar al pueblo sueco, o por lo menos intentarlo según las normas y usos de la doctrina del choque, para lograr la entrada de Suecia a la OTAN con la menor cantidad de voces en contra, bajo la consigna: "El pueblo unido contra un enemigo común, con la ayuda de la OTAN".A veces se pueden logran muchos objetivos con el uso de una oratoria baráta.

guillermo_suecia@hotmail.com

El derecho a cagar

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Por Pedro Simon
En su artículo "Cagar leyendo, un placer rioplatense", el argentino Hernán Casciari rindió el mejor de los tributos a esa dicha transversal que es sentarse en un retrete, adoptar la posición adecuada, apretar las mandíbulas y dejarse llevar como si estuvieras subido a una Ducati.Dijo así: «Cuando vivía en países serios con bidet, yo leía mucho en el baño mientras cagaba. En esos tiempos nunca supe si leía porque me venían ganas de cagar, o si cagaba porque me entraban irreprimibles deseos de leer. Posiblemente mi cuerpo, aún en formación, debió aprender a desarrollar ambas urgencias a la vez.

El asunto es que yo era feliz cagando y leyendo. Y hubiera seguido así, alegremente por la vida, pero hace cinco años me vine a vivir a España, un país sin bidet, y desde entonces leer literatura se ha convertido en un suplicio».No sé en la casa de ustedes, pero en la mía había hasta derrapes salvajes cuando cogías la curva del pasillo para enfilar el inodoro y ganarle la posición a los hermanos. Como si estuviésemos en la escena de la cuádrigas de Ben-Hur en vez de en Carabanchel Bajo.El baño estaba siempre tan ocupado que un día pensé que allí se nos habían colado todos los del Patio Maravillas.

Mi padre se metía con los suplementos dominicales del periódico allí dentro y cuando terminaba ya habían cambiado de director. Recuerdo una vez a mi madre en la puerta para abrazar a mi hermano, conmovida: Francisco había entrado una mañana a hacer del cuerpo con unos apuntes de Química Inorgánica y cuando corrió el pestillo ya había terminado la carrera. Creo que se nos desapareció un primo allí dentro (o salió tan delgado que ni lo reconocimos), que mi hermana Ana prefería la taza bien fría, como le pasa a una amiga mía con los cafés. En casa le teníamos tanta devoción a aquel artefacto blanco de porcelana que nadie discutía por el sofá o por la cocina, sino por el excusado.

Más que un sillón mullido para leer nos hacía ilusión un retrete. Bien ancho. A ser posible con orejeras y reposapiés.(...)Andaba yo releyendo al bueno de Casciari el otro día con los pantalones en los tobillos, mientras oficiaba con calma, pensando en todo esto que les cuento y con unas traviesas clavadas por dentro de la puerta porque el pestillo me lo rompió el hijo. Hasta que me llegó un mensaje de una ONG de ingenieros y me dejó a medio plan. La pregunta de ONGAWA es cómo cambiaría tu vida si tuvieras que andar cagando por ahí como un jodido perro y no como una persona normal. Si lo hicieras igual que un bestia y te limpiaras con la mano en un arrabal de Bombay o en un basurero de Tanzania.

La respuesta es que cada dos minutos y medio (usted lleva uno leyendo) muere un niño a consecuencia de enfermedades ligadas con la práctica de la defecación al aire libre y que mil millones de personas cagan como si no lo fueran. «Te pedimos que no tires tu influencia por el váter», terminaba la carta de los ingenieros que fabrican desagües y construyen depuradoras. El caso es que yo andaba sin papel: pensaba escribirles hoy sobre la primavera. Pero aquí andamos.Llevamos tanto tiempo con nuestro propio orinal pegado al culo y en silencio, callados con tantas cosas, digo, que yo creo que ya estamos de mierda hasta el cuello.

23/04/2016 

guillermo_suecia@hotmail.com

Los amigos del señor Cervantes

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No habría hecho uno mucho por conocer y tratar a Lope o a Quevedo, a Mateo Alemán o a Góngora, sin que nada de esto menoscabe el mucho aprecio y admiración que siente uno por las obras de todos ellos, en muchos aspectos «mejores» que las de Cervantes, si acaso podemos hablar de ese modo y comparar lo incomparable. Con Cervantes acaba sucediendo, sin embargo, algo diferente. A Cervantes lo hubiera uno querido conocer, aun sin haber leído sus libros. Querríamos haber coincidido con él en una venta o en una taberna o donde fuera. Creo que si es tan buen escritor fue por haber ido de incógnito por la vida, sin darse ninguna importancia. Aunque se elogia a veces (a ese «defectillo» aludió cariñosamente Azorín), jamás se dio importancia.

Claro que son ganas de hablar por hablar, porque nada de eso será posible, y no conoceremos jamás a Cervantes, ni sabremos realmente cómo era. Disponemos de sus obras, y a menudo ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre el sentido que tienen. Sin salirnos del Quijote: ¿Sabemos qué quiso hacer Cervantes en ese libro? ¿Estamos seguros de ello? Cada cierto tiempo surge una interpretación revolucionaria que si no niega el sentido de las anteriores, las eclipsa un poco. Cada lector encuentra en ese libro, en cada época, aquello que le permite entender su tiempo. El lector romántico halló «su» sentido y hallamos nosotros el nuestro en una época que tiene poco de romántica.No obstante la idea que nos hacemos de un autor al que admiramos por lo que leemos de él raramente se confirma cuando lo conocemos en persona. En general nos decepcionan. Deleuze, mucho más cortés, se lo comunicaba a quienes querían conocerlo, haciéndoles desistir de la idea: «Nos decepcionaríamos».

Creo que Cervantes no decepcionaría a nadie. Bueno, sí, quizás a los escritores profesionales, a los pedantes y a los académicos, porque fue también lo que le sucedió en su época). Hay algo en las obras de Cervantes que indica que tenía muy poco de literato, y por ello creo que él sería tan o mejor que sus propios libros, y que tendría muchos amigos que ni siquiera sabían que era poeta. De haber sido un autor célebre, como Lope o Quevedo, quizá hubieran trascendido de él algunas anécdotas que arrojaran luz sobre su manera de ser y su carácter, pero en el caso de Cervantes todo es una pura conjetura. Por no tener ni siquiera tenemos un retrato por el que pudiéramos deducir algo firme (todas las imágenes que nos quedan de él son apócrifas o falsas idealizaciones posteriores, empezando por la que está en el altar mayor de la Real Academia, que a sabiendas de que es falsa, la siguen teniendo allí, y bien está en tanto aparezca otro retrato de él un poco menos falso). De haber tenido un retrato pintado suyo habríamos adelantado mucho, porque la cara es el espejo del alma. Claro que contamos con un retrato escrito, el autorretrato que puso al frente de las Novelas ejemplares. En ese retrato escrito, lo más importante no son los trazos en los que él mismo se fija: la frente, la nariz, el color del pelo o de los ojos, sino el modo en que un hombre ya viejo se presenta al lector, riéndose un poco de sí mismo, cuando asegura que apenas le quedan unos pocos dientes desparejados.

Y en ese pequeño detalle advertimos que es un hombre que, en efecto, no se da ninguna importancia, magnífica atalaya desde la que columbrar el mundo con eso que llamamos «compasión cervantina». Sentimos en esas líneas y, en muchas otras, que Cervantes, cuando escribe, no está haciendo literatura, sino otra cosa que hasta entonces no había hecho nadie, ni siquiera Lázaro de Tormes, a saber, hablar de sí mismo sin quejarse. Al contrario, habla de sí mismo con la fina ironía de quien, incluso en los peores momentos, nos dice: «No temas; todo irá bien». Y por eso querríamos conocerlo en una venta, en una taberna, en cualquier parte, aunque no supiéramos que escribía.Si tiene alguna validez esta clase de anacronismos, diríamos que, así como don Quijote es un héroe platónico, su autor es un superhombre nietzscheano, alguien que habría podido poner como divisa de su solar estas palabras de Nietzsche: «Por más que me maltrate la vida, jamás levantaré un falso testimonio contra ella». ¿Se entiende ahora por qué uno querría haber sido amigo de Cervantes? ¿Cómo no serlo de quien trata de captar la benevolencia del lector en un prólogo mostrándose desdentado y al mismo tiempo en otro, el del Persiles, «con las ansias de la muerte» y «un pie en el estribo», despidiéndose de todos nosotros de tal modo que parece decirnos: todo irá bien?

Como es sabido, apenas contamos con hechos biográficos relevantes de Cervantes. Todo cuanto sabemos de él son idas, venidas, afanes, penurias, pero poco o nada de la intrahistoria. Algo tan elemental como esto, por ejemplo, lo ignoramos: ¿Amó a su mujer? ¿Fue feliz con ella, lo fue esos últimos años de la vida en los que la fortuna literaria le sonrió algo? ¿Era en la realidad un ser tan bienhumorado como dejan traslucir sus obras o, por el contrario, en cuanto dejaba la pluma sobre el despacho y salía a la calle, toda esa ironía que se gastaba se evaporaba y se convertía en un ser taciturno y melancólico? Yo sé que es muy arriesgado deducir de una obra literaria hechos reales, porque basta mirar las cosas con una determinada insistencia, para acabar creyendo cualquier cosa.

Sólo en estos últimos años se han publicado libros más o menos sesudos que «demuestran» que el Quijote es en clave un libro sobre San Ignacio o que Cervantes es oriundo de las montañas de León, tesis en ambos casos avaladas por una montaña de referencias a las obras de Cervantes, «sospechosamente» significativas. Si las teorías conspirativas son tan atractivas siempre para todo el mundo, es porque suele ser más fácil «ordenar» cien conjeturas, que dar con un buen hecho, incluso desmontar un buen hecho con cien conjeturas (este es el fundamento de la abogacía).A nosotros nos basta leer sus libros para saber que Cervantes mira siempre de un modo noble, sin juzgar a nadie (acaso porque a él mismo le juzgaron mucho y mal), y sabiendo que todas las cosas pueden ser de muchas maneras y que es preferible perder por carta de más que de menos, sabiendo que la vida es siempre una perpetua pérdida. Ese espíritu cordial rezuman sus libros, tan vivos y reales que no parecen ni libros ni su autor un escritor. Sí, querría uno haberlo conocido y tratado. Porque a cierta edad todos nos vamos cansando de tratar a escritores y lo que buscamos es una literatura viva como la suya, que tiene mucho de vida porque tiene muy poco de literatura, esa que interesa sólo a los pedantes, a los profesionales y a los académicos. Más o menos.

ANDRÉS TRAPIELLO, El Mundo

guillermo_suecia@hotmail.com

El pequeño pene de Trump, es más grande que su cerebro

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Y muchos comentaristas políticos del mundo entero, estan seguros que el ultrareaccionario de Donald Trump ganará las próximas elecciones presidenciales en USA. Serán politicamente tan atrasados los ciudadanos norteamericanos? Parece que si. Y la historia asi lo demuestra.

Pero como alguien dijo: "Cada pueblo tiene el presidente que se merece".

 

guillermo_suecia@hotmail.com

Los Barroso, así vive una familia sin luz en 2016

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ESPAÑA EN MI CORAZÓN

Un piso de 104 metros cuadrados a oscuras. Unas persianas bajadas y rotas. Un termómetro que marca 15 grados centígrados. Un viejo televisor apagado. Un microondas que solo te da frío. Un frigorífico sin vida como un ataúd blanco. Un niño de 10 años caminando a tientas por el pasillo, chocándose con la puerta, con las manos por delante como un sonámbulo. Y estas enormes sombras -grandes como dudas- que la luz de las velas refleja en las caras y en la pared del salón.

Las menos tenebrosas son las que le hace el padre al hijo. Al terminar la jornada.Como si estuviéramos en una cueva de Altamira y no en un piso de Vallecas.

-Jugamos un ratito con las velas. Le intento hacer animales con las manos. El conejo, la serpiente... Él hace la paloma...Cuando nos cortaron la luz, alguna vez he pensado que es mejor dormir y no despertar. Luego pienso que ellos no tienen la culpa. Supongo que la culpa es mía. Por no saber hacer más.

-¿Y cómo se le cuenta todo esto a un niño?

-Cuando era más pequeño le decía que era una avería eléctrica. Ahora ya le cuento la verdad: no hay luz en casa porque no tenemos dinero para pagarla.

Vivir sin luz como en una topera. Pasar semanas y semanas con los electrodomésticos en silencio como una burla chillona. Lavar la ropa desollándote las manos. Cocinar como lo hacían los primitivos. No ver la mierda que se va acumulando poco a poco en el suelo, en los armarios, en ese rincón del baño que no tiene ventana. Y sentir un voltaje interno de tristeza y frío.

En España viven así 1,8 millones de familias y EL MUNDO acompañó durante varios días del mes de marzo a una de ellas.

«Señores de Barroso», se lee en la placa de la puerta. Y al atravesar el dintel te orientas por los ruidos o los tres cirios que hay sobre la mesa.

«Señores de Barroso», se lee en la placa dorada, arañada y vieja. Y dentro está Juan, que no trabaja en la construcción desde hace casi siete años. Y Dolores, que la última vez que lo hizo fue limpiando en el Banco de España, donde cobraba a un euro y medio la hora extra. Y dos hijos de 19 y 16 años que no tienen nada que hacer. Y un niño de 10: hasta que les cortaron el suministro eléctrico, el pequeño de los hermanos sacaba todo sobresalientes.

Ésta es la quinta vez que les han cortado la luz. Les vamos a contar cómo se vive cuando le das a un interruptor y no sucede nada.

O peor: les vamos a contar cómo se vive cuando le das a un interruptor, no sucede nada y entonces arde todo.

EL CORTE DE LUZ

El día en que les cortaron la luz por quinta vez era de madrugada. Juan se acuerda perfectamente de eso porque estaba escuchando a José Ramón de la Morena en la Cadena Ser y de repente le pareció que aquella pausa tan prolongada iba más allá de lo meramente radiofónico.

-Se hizo el silencio. De golpe.

-¿Y te dormiste?

-Qué va. Me levanté. Comprobé que era lo que yo imaginaba. Y ya no me dormí en toda la noche.

Amanecemos en lunes. Hace dos semanas que esta casa está a oscuras y Dolores nos cuenta cómo se sobrevive en braille.

«Lo primero que haces nada más levantarte es hacer el desayuno, la comida y la cena. Porque si no luego ya no ves. Luego lavo a mano (mira estas manos rojas, me duelen como si tuviera reuma) y lo dejo por aquí colgado [señala al salón en tinieblas], porque entra algo de claridad de la calle y en las habitaciones las persianas están rotas. Con cuidado, para que las ropas no ardan por las velas».

Hoy Juan no ha desayunado y el hijo pequeño ha tomado lo único que había. Un zumo de no sabe qué.

A las seis de la tarde, el salón se ilumina gracias a una franja anaranjada de luz que entra por un resquicio de la persiana vencida.

A las siete Juan ya saca los mecheros y las velas.

A las ocho nos vemos las caras como si estuviéramos en torno a la hoguera nocturna de un campamento de verano.

Nos dicen que si gustamos. Por lo que nos ha costado el taxi -14 euros- se podrían pagar las gotas que necesita Juan para las cataratas. Contestamos que no.

«Cenamos en una salita, con un par de velas. Solemos hacerlo juntos. No hablamos mucho. Uno no sabe lo que hacer. Me siento un inútil por no poder darles lo que se merecen».

HUBO UN TIEMPO

Nunca han ido de vacaciones. El niño de 10 años no conoce la playa («No sabemos lo que es eso»). A la piscina han ido en tres ocasiones. Una vez Juan le regaló una rosa a Dolores, cuando le quitaron los dientes por una piorrea. Una tarde fueron al cine con el pequeño, pero no se acuerdan de qué iba la película. Ni del título.

También hubo un tiempo en el que las cosas fueron mejor. Cuando Juan era ayudante de la construcción y ganaba hasta 1.500 euros. Cuando Dolores cuidaba a ancianos. Cuando le dabas a un botón, sonaba un clic y veías las cosas de otro modo.

-El chico pequeño me dice que por qué no pagamos la luz.

-¿Y?

-Yo le digo que si pago la factura no puedo comprarle unos filetes de pollo. Y ahí se queda callado. Y se da la vuelta y se va.

Permanecer en casa es concederle terreno a la ceguera, a la falta de aire, a la gangrena. Por eso Juan sale a pasear aunque llueva. Por eso siempre se baja con el pequeño a la calle a jugar al fútbol hasta que se esconde el sol. Incluso hasta más tarde.

-Cruzas la puerta. Entras a casa. Se te cae encima. No hay nada que hacer. Te dices: qué hago aquí dentro. Entonces te acuestas.

Lo bueno de esta tarde noche es que hay partido de Champions. Y entonces pueden bajar al bar JJ a verlo. Y entonces el padre y el hijo tienen una razón para acostarse más tarde. Como las personas normales. Y no a las ocho.

-Alguna vez se ha ido a la cama sin cenar. Ese día me dijo que tenía hambre y yo me abracé a él hasta que se durmió... Ahora dormimos juntos porque tiene algo de miedo por la oscuridad. Me emociona mucho cuando me aprieta la mano. O me pasa su brazo por encima de mi hombro en la cama. Me emociona... El abrazo, no sé.

El Atleti ha ganado. Juan se asea gracias a un barreño de plástico. Hoy sí ha cenado. Dos huevos fritos con pan. Con pan de ayer.

YA ES MIÉRCOLES

Dolores dice que por culpa del corte eléctrico no puede ver Gran Hermano. Juan opina que es la única cosa buena desde que no hay luz.

Cuando uno no tiene agenda, ni trabajo, ni un calendario marcado con cruces rojas, el día puede llegar a durar tanto que lo terminas pareciendo un abuelo de ti mismo.

El de hoy comienza llevando al niño al colegio, continúa con Juan entrando en la biblioteca Rafael Alberti para cargar el móvil y leer revistas de historia, sigue con nuestro hombre andando tres kilómetros para dejar un currículum en el Mercadona, yendo a un par de obras (en la segunda le piden el teléfono), entrando en la parroquia del Fontarrón para hablar con el cura, que a través de Cáritas se ha hecho cargo de la factura de la luz.

-Juan, que sepas que aquí te podemos dar bolsas de comida de vez en cuando -le recuerda.

-Ya. Pero ya sabe usted que no. Ya me dan comida en otro sitio. Prefiero coger yo una lechuga y no dos. Para que otro que la necesite pueda tener una.

Dolores es muchos dolores. Fue mujer maltratada con otra pareja anterior, madre con 21 años, hija abandonada por el padre y otras cosas que cuenta bajito.

Y también escribe poesía.

Nos trae unas hojas escritas a mano. Las leemos. Anotamos dos versos: «A veces en la oscuridad/ vemos con mayor claridad».

-Vamos a comer alitas de pollo -y allí están las alitas, frías, intactas. Y entonces nadie come porque el periodismo a veces es grosero y estamos esperando a que empiecen a hacerlo para hacerles fotos.

-Vamos a comer alitas.

-¿Y de segundo?

-Nada más. Nosotros solo comemos un plato.

JUEVES

Cuando todo está oscuro uno tiene la sensación de que los ruidos se oyen mucho más. Ahora mismo. Con una cadencia exasperante: la que araña furiosamente la puerta de la cocina como si fuera un gremlin malo debe de ser la perra.

-¿Tenéis animales?

-Sí -contesta Dolores-. Dos perros, Blanca Rubi. Y tres gatos: ChispasBuyo yNegro. Este último estaba abandonado en la calle.

-Vaya lío, ¿no?

-Mucha gente en nuestra situación los habría echado a la calle, pero nosotros no: si nosotros comemos, ellos comen; si no hay, no hay para nadie. Cuando Dios se inventó la comida lo hizo para que la repartiéramos entre todos.

Aquí la comida es posible por la ayuda del hermano de Dolores, la suegra y los ingresos de Juan haciendo arreglos esporádicos de jardinería o ayudando a repartir libros a un amigo.

-Por las tardes voy a recoger al niño al colegio. Y hace los deberes en otra habitación donde se ve un poquito...

Si tuviera un equipo de música, nos confiesa Juan mientras la perra sigue arañando la puerta, nos pondría el Viva la vida de Coldplay.

Y se hace el silencio.

VIERNES

El niño de 10 años trae las notas cerradas en un sobre y hasta nosotros lo celebramos -«a ver, que las veamos»- como si fueran las calificaciones de un ahijado. Como si hubiera luz para verlas.

Un Sobresaliente en Inglés. Un Notable en Matemáticas, en Educación Física y en Valores Sociales y Cívicos. Un Bien en Ciencias Sociales y en Lengua. Y una nota de la profesora: «En casa podría estudiar más».

-Se lo expliqué a la maestra. Le dije que nos han cortado la luz y que por eso le estaba costando más. Me ha dicho que el chico vale mucho, que no me preocupe, que si se lo propone puede ser lo que él quiera. Y yo lo que quiero es que sea buena persona, ya ves.

(...)

Dolores se ha pintado y está muy guapa. Juan se ha afeitado. Los dos sonríen. Aquí va a pasar algo.

-Tengo un regalo -nos dice Juan.

-¿Cuál?

-Dale -señala al interruptor.

Le damos. En la lámpara de globos a lo Cuéntame se enciende una bombilla de pera. Vemos la casa iluminada. No es mucha luz, parece una luciérnaga esmirriada. Pero a ellos les parece el faro más salvaje del mundo.

Lo más probable es que en el mes de mayo les vuelvan a cortar la luz. Ahora caigo en que al niño no le hemos visto sonreír ninguno de estos días.

-Le pregunto al pequeño qué quiere ser de mayor y no dice nada. No sé por qué, pero no dice nada.

  • PEDRO SIMÓN, El Mundo
  • Madrid

guillermo_suecia@hotmail.com

 

Lunes, 18 de Abril de 2016 07:07. Guillermo Ortiz-Venegas Ver como artículo separado. sin tema

La hipocresia de la Unión Europea, es hoy violencia represiva

La hipocresía y el cinismo de la malparida Unión Europea, se está poco a poco transformando en arrogancia represiva de violencia militar y policial. Porque mientras Grecia, presionada y chantajeada por la UE ha sido obligada a firmar un acuerdo europeo de reenvío a Turquia, a todos los refugiados que lleguen a sus costas, fuerzas policiales de Macedonia atacan con furia a refugiados que, en forma desesperada, lograron cruzar sus fronteras para alcanzar a algún país sobretodo del norte de Europa o Inglaterra, en donde las condiciones económicas son más favorables para una vida digna.Cabe agregar que las devoluciones de Grecia a Turquia se están llevando a cabo en base a una falacia legal en donde se considera a este ultimo país como un "país seguro" para acoger a los miles y miles de refugiados que llegan desde Siria, Agfanistán, Marruecos y Argelia entre otros. Es necesario recordar que Turquia se encuentra en guerra con el pueblo kurdistán. El ejército turco ha expulsado también de forma violenta a sirios que han atravezado sus fronteras.

guillermo_suecia@hotmail.com

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¿A qué vienen los «Panama Papers»? 

por Thierry Meyssan 

Contrariamente a lo que parece, la campaña de los «Panama Papers» no hará disminuir las malversaciones financieras ni favorecerá las libertades. Más bien sucederá lo contrario. El sistema se contraerá aún más alrededor del Reino Unido, Holanda, Estados Unidos e Israel, para que sólo esos países puedan controlarlo. Al violar el principio de igualdad ante la justicia y su propia ética profesional, los miembros del International Consortium of Investigative Journalists se ponen al servicio de los enemigos de la libertad y de los defensores del gran capital y el hecho de haber revelado los nombres de unos pocos tramposos no cambiará absolutamente nada. Aquí se explica por qué. 

Red Voltaire. Damasco, Siria. 7 de abril del 2016 

 

La doctrina Romer: obligar los paraísos fiscales no anglosajones a renunciar a sus actividades y desestabilizar la Unión Europea hasta que los capitales se encaucen hacia los paraísos fiscales del Reino Unido, Holanda, Estados Unidos e Israel. 

La estrategia económica de Estados Unidos 

Al iniciar su mandato, el presidente estadounidense Barack Obama designó a la historiadora Christina Romer para presidir su Comité de Consejeros Económicos. Profesora en la universidad de Berkeley, Christina Romer es especialista en el estudio de la crisis de 1929. Según ella, lo que sacó a Estados Unidos de la recesión no fue el New Dealde Roosevelt ni la Segunda Guerra Mundial sino la afluencia –a partir de 1936– de los capitales europeos que huían del «aumento de los peligros». 

En eso ha basado Barack Obama su política económica. En primer lugar, actuó para cerrar todos los paraísos fiscales que no están bajo control de Washington y Londres. Después, organizó la desestabilización de Grecia y Chipre para que los capitales europeos fueran a refugiarse en los paraísos fiscales anglosajones. 

Todo comenzó en Grecia, en diciembre de 2008, con una serie de manifestaciones provocadas por la muerte de un adolescente a manos de un policía. La CIA trajo desde Kosovo autobuses llenos de individuos encargados de provocar desórdenes durante una manifestación y de instaurar un inicio de caos [1]. El Departamento del Tesoro estadounidense pudo comprobar entonces cómo los capitales griegos huían de Grecia. El experimento resultó concluyente y la Casa Blanca decidió sumir aquel frágil Estado en una crisis financiera y económica que llegó a poner en peligro la existencia misma de la eurozona. Como se había previsto, cada vez que surgen inquietudes sobre la posible expulsión de Grecia del euro o sobre una disolución de la eurozona, capitales europeos corren hacia los paraísos fiscales disponibles, principalmente británicos, estadounidenses y holandeses. 

En 2012, hubo otra operación contra el paraíso fiscal chipriota. Todas las cuentas de más de 100 000 euros fueron confiscadas. Era la primera y la única vez que se observaba ese tipo de nacionalización en una economía capitalista [2]. 

Durante los 8 últimos años, hemos podido ver numerosas reuniones del G8 y del G20 que han impuesto todo tipo de reglas internacionales, supuestamente en aras de prevenir la evasión fiscal [3]. Sin embargo, después de la imposición de esas reglas –supuestamente válidas para todos–, Estados Unidos y, en menor medida, Israel, Holanda y el Reino Unido se dan el lujo de no respetarlas. 

Los paraísos fiscales 

Cada paraíso fiscal tiene un estatuto jurídico particular, generalmente absurdo. 

Actualmente, los principales paraísos fiscales son el Estado independiente de la City de Londres (miembro del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte), el Estado de Delaware (que forma parte de Estados Unidos), e Israel. Pero aún existen muchos más paraísos fiscales, sobre todo británicos, comenzando por las islas de Jersey y de Guernesey (miembro del ducado de Normandía y, por consiguiente, sometida a la autoridad de la reina de Inglaterra, aunque no es miembro del Reino Unido ni de la Unión Europea), Gibraltar (territorio español que el Reino Unido ocupa ilegalmente) y terminando por la isla de Anguila, las Bermudas, las islas Caimán, las islas Turcas y Caicos, las islas Vírgenes y la isla de Monserrat. También hay algunos que pertenecen a Holanda, como las islas de Aruba, Curazao y San Martín. 

Un paraíso fiscal es una «zona franca» que abarca todo un país. Pero, en el imaginario colectivo, una zona franca es algo indispensable para la economía, mientras que un «paraíso fiscal» es algo malo. En realidad, ambas cosas son exactamente lo mismo. Por supuesto, algunas empresas hacen un uso inadecuado de las zonas francas para no pagar impuestos mientras que otras hacen un mal uso de los paraísos fiscales, lo cual no justifica que se cuestione la existencia de esas estructuras, indispensables para el comercio internacional. 

En su guerra contra los paraísos fiscales no anglosajones, Estados Unidos arremetió principalmente contra Suiza [4]. Este pequeño país había desarrollado un estricto secreto bancario que permitía que pequeños operadores lograran montar y desarrollar transacciones a espaldas de los grandes operadores. Al obligar a Suiza a renunciar a su secreto bancario, Estados Unidos extendió su propia vigilancia masiva al campo de las transacciones económicas, lo cual le ha permitido manipular fácilmente la competencia y sabotear la actividad de los pequeños operadores. 

  Durante más de 10 años, Forbes señaló a Fidel Castro como el jefe de Estado más adinerado del mundo. Hoy está ampliamente demostrado que aquello era pura propaganda… pero Forbes nunca se excusó. 

Los «Panama Papers» 

Es en medio de todo este contexto que Washington entrega al Süddeutsche Zeitung 11 500 000 ficheros informáticos pirateados a la firma de abogados clasificada como la cuarta más importante del mundo en materia de creación de compañíasoffshore. El robo de esos ficheros constituye un crimen y, por esa razón, los supuestos «lanzadores de alerta» se mantienen en el anonimato. 

Por supuesto, Washington hizo previamente a una cuidadosa selección de los documentos y excluyó, en primer lugar, todos los que tenían que ver con ciudadanos o empresas estadounidenses y, en segundo lugar, también descartó probablemente los que implicaban a sus buenos aliados. El hecho que algunos de sus supuestos aliados, que actualmente tienen algún tipo de contradicción con la administración Obama –como el presidente ucraniano Petro Porochenko– aparezcan en los documentos revelados, nos confirma que su poderoso protector acaba de abandonarlos. 

A pesar de ser Panamá un país donde se habla español y de que el Süddeutsche Zeitung se publica en Alemania, el conjunto de ficheros robados fue denominado por los espías como «Panama Papers»… en inglés. 

De paso, los autores de esta manipulación tratan de convencernos de que todo el que se levanta contra Washington es un ladrón. Basta con recordar, por ejemplo, las campañas contra Fidel Castro, acusado de ser un traficante de droga y catalogado por la revista Forbes como poseedor de una de las mayores fortunas del mundo [5]. Por haber conocido las difíciles condiciones de vida de la familia Castro en Cuba, realmente me pregunto cómo pudo alguien inventar tamaña idiotez. Ahora, los nuevos magnates secretos serían Vladimir Putin, Bachar al-Assad y Mahmud Ahmadinejad, a pesar de que es legendaria la frugalidad de todos ellos. 

Esta propaganda contra los adversarios políticos no pasa de ser la parte visible del iceberg. Lo realmente importante es el futuro del sistema financiero internacional. 

Violación de la ética periodística 

El diario alemán Süddeutsche Zeitung es miembro del International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ, en español, Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.), asociación especializada, contrariamente a lo que su nombre parece indicar, no en el periodismo de investigación sino en la denuncia de crímenes financieros. 

En las sociedades republicanas, la justicia debe ser la misma para todos. Pero el ICIJ, que desde su creación ha sacado a la luz pública más de 15 millones de ficheros informáticos, no ha cuestionado nunca los intereses de Estados Unidos. Por consiguiente, esa asociación no puede pretender que su interés sea luchar por la justicia. 

Además, los principios republicanos de nuestra sociedad implican toda una serie de obligaciones para los periodistas. Esas obligaciones están estipuladas en la Carta de Munich, adoptada en 1971 por todos los sindicatos de la profesión periodística del Mercado Común y posteriormente extendida al resto del mundo por la Federación Internacional de Periodistas. 

Comprendo perfectamente que ese texto impone limitaciones que resultan a veces difícilmente soportables. Yo mismo estuve, hace algunos años, entre quienes creían que a veces había que violarlo. Pero la experiencia demuestra que, al violarlo, se abre la puerta a otras violaciones que afectan a los ciudadanos. 

Los periodistas del International Consortium of Investigative Journalists no se plantearon ningún tipo de interrogante de orden ético. Simplemente aceptaron trabajar con documentos robados y previamente seleccionados, siendo ellos mismos incapaces de verificar su autenticidad. 

La Carta de Munich estipula que los periodistas sólo publicarán informaciones cuyo origen conocen, que no suprimirán informaciones esenciales y que no alterarán los textos y documentos. También especifica que los periodistas no recurrirán a métodos desleales para obtener informaciones, fotografías o documentos.  
Esas tres exigencias fueron violadas de manera totalmente consciente, lo cual debería llevar a que quienes incurrieron en dichas violaciones fuesen excluidos de las instancias profesionales y provocar la destitución de los directores de la BBC, de France-Télévisions, de NRK y, ¿por qué no?, de Radio Free Europe/Radio Liberty (la radio de la CIA, que también es miembro del International Consortium of Investigative Journalists). 

No es este el primer escándalo en el que se ve implicado el International Consortium of Investigative Journalists. En 2013, fue esta misma asociación la que hizo públicos 2,5 millones de ficheros informáticos robados a 120 000 empresas offshore. También reveló, en 2014, los contratos entre Luxemburgo y varias transnacionales deseosas de gozar de una política fiscal especialmente favorable. Fue también el ICIJ quien reveló, en 2015, las cuentas del banco británico HSBC en Suiza. 

El International Consortium of Investigative Journalists recibe financiamiento, algo que ya puede imaginar el lector, de numerosos organismos vinculados a la CIA, como la Fundación Ford [6] y las fundaciones de George Soros. Este último ejemplo es el más interesante: para los miembros del ICIJ el dinero del señor Soros no proviene de la CIA sino de las especulaciones financieras que Soros realiza en detrimento de los pueblos, lo cual hace que ese financiamiento sea aún más “aceptable”. 

Un principio fundamental de las sociedades republicanas es que, para ser legítima, la Justicia debe aplicarse a todos por igual (Artículo 6 de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789). Sin embargo, desde su creación, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación se abstiene sistemáticamente de revelar los crímenes de Estados Unidos, contribuyendo así a incrementar las injusticias. 

Sin paraísos fiscales no anglosajones, cero resistencia 

No es sorprendente que el Hezbollah tenga empresas y cuentas secretas en Panamá o en otros países. En un reciente artículo, yo mismo mencionaba los esfuerzos de la resistencia libanesa por autofinanciarse sin tener que depender de fondos iraníes. Ahora tendrá que rehacer por completo el complejo montaje financiero que tuvo que implementar anteriormente. De no hacerlo, el Líbano será presa de sus vecinos israelíes. 

Que el presidente Ahmadinejad haya creado empresasoffshore para vender el petróleo iraní burlando el embargo contra su país no es un crimen, incluso dice mucho sobre los esfuerzos que hizo para ayudar a su pueblo. 

Que la familia Makhluf, los primos del presidente sirio Bachar al-Assad, hayan recurrido a un montaje financiero para burlar el embargo ilegal que las potencias occidentales imponen a Siria y permitir así que los sirios se alimentaran a lo largo de 5 años de agresión militar contra su país, también es perfectamente legítimo. 

¿Qué quedará de todo este gran escándalo? En primer lugar, Panamá necesitará años para restaurar su reputación, ahora destruida. Unos pocos delincuentes de poca monta que engañaron el sistema serán enviados a los tribunales mientras que numerosísimos comerciantes honestos tendrán que dar un montón de explicaciones. Pero, contrariamente a las apariencias, los organizadores de esta campaña se ocuparán de que todo se mantenga igual. El sistema seguirá existiendo pero será cada vez más favorable al Reino Unido, Holanda, Estados Unidos e Israel. Creyendo defender sus propias libertades, quienes hayan participado en esta campaña no habrán hecho más que reducirlas. 

 Thierry Meyssan  

 

guillermo_suecia@hotmail.com

  

Viernes, 08 de Abril de 2016 10:44. Guillermo Ortiz-Venegas Ver como artículo separado. sin tema


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