Facebook Twitter Google +1     Admin

Perentoria

20101125112819-poesia1.jpg

 Perentoria, la memoria se revela,

mano abierta a los días y a los años,

que el caudal de sonrisas se extravierta,

en lo humano de la vida y la poesía,

Y no hay lenguas y no hay ríos que la paren,

se escabuye en el amor y las trastiendas,

y se esconde en la nostagia de los mares.

De la mano de los niños se desprende,

se desprenden y comprenden los fonemas,

la poesía sin idioma, esperantista,

es caudal de los hombres sin fronteras.

Arde el sol en estas latitudes,

mañana vendrán  las nubes pasajeras,

horizontes, naufragando en la distancias,

que se dejan crecer,  hacia la espera.

 

El hombre es un paisaje con zapatos,

deambula con las jirafas africanas,

se sienta en la sombra de los ombués de la pampa,

se contagia de frío en el alto Himalaya,

se esconde en los antiguos mitos,

siempre en busca de las cumbres altas.

 

Me acuerdo de tí, cuando era niño

cuando llevaron tu cajón, de tiempo ido

siempre me quede pensando en ese olvido,

en esa continuidad, de las palabras.

Siguen volando las mariposas,

revoloteando en mis ideas raras,

donde sesenta años no son nada

y tus alas siguen viviendo en mis ansias.

Nada fue, ni será, sin haber sido,

nacidos como pastos de la pampas,

nos quedamos pensando en el vacío,

la imaginación, la libertad y el canto,

la luz nueva de todas las mañanas,

el camino de piedras, de idas y regresos

las  estrellas  que acompañan ese mundo y sus andanzas.

No sabia del mar, del mar abierto

un día vi tus ojos detrás de la ventana,

la libertad del verde de tus ansias,

el gris de tus nostalgias,

la espera incontenida, que cada uno tiene

el vibrar de tus dedos, en el cristal de fuego

donde la gota de agua, su muerte zigzagueante,

yaciendo junto al agua, río de vida

antes y depués de tu ventana.

La poesía,  es vida incontenida

la fuerza, el jazmín y la meceta

el juego de los niños y sus búsquedas

de repetir mil veces el objeto,

la arena de la playa y el castillo,

donde los niños esconden sus secretos.

La fantasia de las cosas,

las cosas de la fantasia,

la gramática y los contenidos,

el animísmo trascendente,

el camino de piedra y la gota de agua

que hará la  poesía del mañana.

 

Héctor Díaz.

25.11.2010    

Comentarios

(Visita también:
Reflexiones desde las cloacas)

Jueves, 25 de Noviembre de 2010 11:21. Guillermo Ortiz-Venegas Ver como artículo separado. Héctor Díaz

Comentarios » Ir a formulario

guillermiadas



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris