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Perla franquista

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Me ha llegado un texto de España que creo necesario presentar en mi blog. Dice relación con el “rol” que la dictadura de Franco le asignó a la mujer española. Es una perla impresionante de inquisicionismo medieval católico. Léanlo con atención!

Artículo publicado por la Sección Femenina de la Falange española, el partido político franquista, en agosto de 1941
A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: ”No es bueno que el hombre está solo”. Y formó a la mujer, para su ayuda y compañia, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue “el hombre”. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil.

Publicado en la revista Teresa, “Una revista para todas las mujeres”, de la Sección Femenina de la Falange, de Economía doméstica, para Bachillerato, Comercio y Magisterio, en febrero de 1968
No hay que tomar el deporte como pretexto para llevar trajes de deportes escandalosos. Podemos lucir nuestra habilidad deportiva, pero no que estas habilidades sirvan para que hagamos exibiciones indecentes.
Tampoco tenemos que tomar el deporte como pretexto para independizarnos de la familia, ni para ninguna libertad, contraria a las buenas costumbres.

Editado por la misma revista, en marzo de 1961
Una mujer que tenga que atender a las faenas domésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no lo hará nunca, verdaderamente, si trabajase fuera de su casa. Solamente la limpieza y abrillantado de los pavimentos constituye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los movimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aun cuando no tienen como finalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficacísimos precisamente para este fin.

Publicado en la Sección Femenina, Economía doméstica, para Bachillerato, Comercio y Magistratura, en 1968
Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula “de”, seguida del apellido de vuestro marido. Así: Carmen García de Marín. En España se dice señora de Durán o de Peláez. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la personalidad, sino que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín, o sea, Carmen García de Marín.

Publicado en la Revista Medina, revista de la Sección Femenina, el 13 de agosto de 1944
La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular – o disimular – no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes – vanidad, egoísmo, frivolidades – por el amor.

Por Primo de Rivera, en 1942
Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho.

Padre García Figar, en la revista Medina, el 12 de agosto de 1945
La mujer sensual tiene los hojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparente las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión: la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas; la memoria se entumece. Solo la imaginación permanece activa, para su daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan fatalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora.

Extracto de la Sección Femenina de la Falange española y de las JONS – partido único del Movimiento Nacional – editado en 1958. Ya no hay mujeres como las de antes
Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.
Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quiza necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.
Durante los días más frios deberías preparar y encender un fuego en la chiminea para que él se relaje frente al mismo. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.

Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales.
Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara.
Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones relacionadas a su juicio o integridad. Recuerda que es al amo de la casa.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sirvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrile hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con talante positivo.

Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, perpárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera que él esté dormido, ya que eso podria resultar chocante para un hombre a última hora de la noche.
En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.
Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, asi que acomódate la ropa, refréscate y aplicate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.


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