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Obligaciónes patrioticas mayoritarias

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(Visita también: Reflexiones desde las cloacas)

Un análisis callejero desde las cloacas


El racismo estructural o institucionalizado, es muchas veces peor que el racismo “ideológico” que son la base de grupúsculos nazis o racistas cuya única plataforma política, es la discriminación racial.
Porque contra estos existen leyes que los penalizan (si bien no siempre se aplican), una fuerte corriente de opinión que los condena, partidos políticos, organizaciónes y medios informativos que no aceptan sus opiniónes discriminatorias, y en general, existe una toma de posición crítica entre la gran mayoria de la población sueca, en contra el racismo como idea u opinión justificante de maltratos o crimenes a personas de origen no “ario”.

Lo que sin embargo la gran mayoria de esa misma población ignora, es que el racismo institucionalizado o estructural es mucho más expandido y enraizado en todos los niveles de la sociedad, de lo que se pudiesen imaginar. Porque este fenómeno – como denominación sociológica – está basado en viejos conceptos raciales en donde todo lo que no es blanco es sospechoso.

El racismo como concepto está presente en la sociedad bajo distintas formas y disfrazes. Las unas muy claras y los otros encubiertos.

El racismo estructural/institucional se refiere a acciones activas, pero a menudo ocultas, que favorecen a los que constituyen la mayoria en una sociedad, mientras que las minorias étnicas y los grupos de inmigrantes se encuentran con una cantidad cada vez más creciente de obstaculos y restricciones en su vida cotidiana.

Existen sin embargo, algunas diferencias entre el racismo estructural y el racismo institucional, dependiendo esto de las formas en que se presentan. El racismo estructural se manifiesta por ejemplo cuando las “estructuras de una sociedad”, tales como el sistema jurídico, educacional o político obvia a las minorias étnicas de su participación en igualdad de condiciones como las que tiene un ciudadano mayoritario cualquiera. El racismo institucional, por otro lado, se manifiesta cuando las reglas, normas y praxis de las distintas “instituciones” de una sociedad, como por ejemplo las escuelas, universidades, clinicas de salúd u oficinas de trabájo pasan a constituir un impedimento o limitación para las minorias étnicas o grupos de inmigrantes, en su objetivo lograr las mismas posibilidades que el resto de los ciudadanos mayoritarios.

Los próximos eventos electorales en EEUU, nos pueden ofrecer algún ejemplo de como la minoria negra de ese país ve su futuro con un presidente de orígen africano, y de como también concluyen que el cambio de “color” del residente en la Casa Blanca, poco o nada los favorecerá, así como organizaciónes racistas blancas pretenden demostrar.

Si Barack Obama gana las elecciones no constituiria eso, según algunas opiniones de organizaciones afroamericánas, una garantía de que la minoria negra en ese país logre una posición distinta a la actual en la sociedad yanqui, toda vez que el racismo estructural continuará discriminando a la clase trabajadora y media negra. Lo unico que se podria acentuar si ganase Obama – según los más pesimistas - es el síndrome de "white man falling" que podria ocasionar un conflicto racial de proporciones en donde el racismo estructual/institucional se reafirmaria aún más.


CASOS EN SUECIA

A finales de Septiembre,Behnan Barsoum de 23 años de edad, tenia un día libre de su trabájo como vendedor de comida rápida en un quiosco de Estocolmo. Junto a un amigo suyo – que no se atreve a dar a conocer su nombre y que trabája como eléctrico - fueron a un negocio de ventas de teléfonos de toda clase y especies, en un lugar llamado Skärholmen en la zona sur de Estocolmo. Eran las 10.30 de la mañana.
Diez minutos más tarde, un vehículo especial que transportaba dinero contante en su estómago de acero, fue asaltado en las afueras de un banco ubicado en una zona periférica del centro de Estocolmo, llamada Djursholm. Zona que se encuentra ubicada algo asi como a 20 km de distancia de Skärholmen, en donde se encontraba Behnan Barsoum y su amigo.
Aproximadamente a las 11.30 de la mañana de ese mismo día, Behnan Barsoum detuvo su vehículo en un estacionamiento en el municipio de Salem, ubicado en la frontera sur de la provincia de Estocolmo, y a casi 50 km de distancia del centro de la capital del reino.
De improviso, cuenta Behnan, aparecieron dos autos ”civiles” con luces azules de alarma en sus techos a nuestras espaldas. Dos policias salieron de sus vehiculos con armas en sus manos, y tanto yo como mi amigo nos quedamos paralizados por el chock. Nos obligaron a tirarnos con los brazos abiertos sobre el azfalto mojado y asi estuvimos una hora y media!
En un momento, continúa Behnan me atrevi a preguntar de qué se trataba todo eso, y lo unico que recibi como respuesta fue “tu sabes muy bien de que se trata, y cierra el hocico!”
Camino a la estación de policia, le hicieron saber que era sospechoso del atraco al vehículo que transportaba dinero en Djursholm. Una vez alli lo obligaron a desnudarse, lo fotografiaron, le tomaron sus huellas digitales, pruebas de sangre y DNA.

Después de más de doce horas en arresto, el fiscal encargado del asunto lo declaró inocente con el argumento de que “el sujeto no es actual en este proceso.”


Omar Mohamed Ali fue arrestado por la Policia de Seguridad sueca (SÄPO) con el argumento de que “creiamos que era terrorista”. Porque hoy día en la europa occidental llamarse Mohamed, Ahmed, Ali o Suleiman es de por si, un acto subersivo.

A las 6 de la mañana de un día cualquiera en el ghetto de Tensta, al norte del Gran Estocolmo, las Fuerzas Nacionales Especiales (Nationella Insattsstyrkan) de la policia sueca rompen a golpes la puerta de un departamento ubicado en un cuarto piso, y lo allánan al mejor estilo de fuerzas de ocupación en un país del tercer mundo.

Los de negro con máscaras que cubrian sus caras ocupan rápidamente el departamento, con precisión hollywoodiana tomando posiciónes de ataque. Omar Mohamed Ali y su esposa Luul Mohamed duermen.

“Me desperté cuando alguien me tiró de los pies”, narra Omar y continúa, “Lo que yo pensé de manera espontánea, fue si estaba soñando o era realidad!” “Nuestro dormitorio estaba lleno de uniformados armados y con sus caras cubiertas por pasamontañas negros”.
“Yo crei en un primer momento que eran ladrones!” dice Luul.

Pero no eran ladrones sino las Fuerzas Nacionales Especiales las que, ante los ojos aterrados de los 5 hijos menores de edad de Omar, lo arrestaron por orden de un fiscal y de la SÄPO, acusado de haber atentado contra la ley ”antiterrorista”.

Y al mismo tiempo que los policias ”especiales” arrestaban a Omar, confiscaban su computador y el Playstation de sus hijos, otras dos fuerzas uniformadas de la misma laya, irrumpian en el domicilio de dos de sus amigos. Los tres fueron arrestados.

Omar dió con sus huesos blancos y su piel negra en el tristemente famoso local de detenciones de Kronobergshäktet ubicado en Estocolmo Centro. Su cuerpo y su mente confundida, fueron a parar al séptimo piso de ese macábro edificio, laberinto de oficinas, pisos y celdas que confunden al más despierto, y lugar de suicido de muchos arrestádos.

Ni en sus sueños más increíbles podia Omar imaginarse que el lugar en donde habia ido a parar, era conocido en la jerga policial como la caja fuerte o Guantanamo y, que pasaria a ser su domicilio durante TRES MÉSES. Su delito? Haber enviado dinero a Somalia, su país de orígen, a su famila que apenas puede sobrevivir sin su ayuda económica.

Según el fiscal y la SÄPO, Omar habria enviado dinero a una organización “terrorista” somali, cuestión que su abogado Nils Uggla rebatió pues nunca se pudo demostrar con pruebas convincentes que asi fue el caso.

Omar estuvo encerrado en una celda aislada las dos primeras semánas, después de lo cual fue trasladado a una ”celda normal” en donde fue obligado a pasar 23,5 horas al día durante 105 días, privado de su libertad por haber enviado dinero a sus familiares pobres de Somalia, y por tener un nombre ”musulmán”. Al cabo de todos esos días fue puesto en libertad por ”falta de pruebas”, según el fiscal acusador Ronnie Jacobsson.


Hace exáctamente un año atrás, un jóven de la clase alta fue brutalmente maltratado hasta morir por otros de su misma calaña, en una fiesta privada. El caso conmovió y partidos políticos, organizaciónes sociales, el parlamento, el Primer Ministro de Estado y la monarquía reaccionaron de inmediato. Los medios de comunicaciones de toda laya hicieron de ese macabro suceso una noticia de primera página durante varias semánas, un jóven de la clase alta creó rápidamente un ”movimiento contra la violencia”, en cuya primera – y ultima, valga la pena decir – manifestación callejera en un lugar centrico de Estocolmo, reunió a más de 10 000 personas! En su gran mayoria jóvenes de la clase alta.
Hace exáctamente una semána atrás, un jóven negro y musulmán del ghetto norte de Husby, fue brutalmente asesinado y su cadáver fue arrojado a la entrada principal de uno de los hospitales más grandes de la capital. Ese caso no conmovió a nadie! Y ni partidos políticos, ni organizaciónes sociales, ni tampoco el parlamento, ni el Primer Ministro y menos aún la ”realeza” han reaccionado. Ninguna manifestación masiva contra la violencia ha sido organizada y la prensa oficial, salvo honrosas excepciónes, ha guardado silencio respecto a este caso.

Esto, mis queridos amigos, es RACISMO ESTRUCTURAL o INSTITUCIONAL!

Saludos desde Estocolmo! y dénles un fuerte abrazo a vuestros muertos en estas fechas de celebraciones fúnebres, para que no se sientan discriminados respecto a los vivos.

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