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Reflexiones psicosanitarias

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En protestar no hay engaño, ni tampoco existe payáso que no se ria con mueca falsa de abogado exitoso, me dijo Pelle un día en que estaba pintando particulas de aire con sus ideas ecológicas, al mismo tiempo que introducia con profesionalidad y eficacia un supositorio en el ano de un moribundo paciente afectado de SIDA.

Y son partes de mi trabajo como estas, las que apagan mi apetito sexual, agregó con algo de sarcásmo en su voz. Pero como la empatía no es algo innáto al ser humano, continuó mientras acomodaba un pañal desechable bajo el culo del paciente, digamos que este hombre ya perdió su dignidad y poco le interesa lo que hagan con él.

La dignidad se pierde solamente el día en que dejámos de existir. Pero si eliges estos argumentos como parte de tu estrategia para sobrevivir, pues allá tú, le dije algo molesto por su observación banal.

 

Porque una clasificación generalizada de los pacientes se asienta en teorias en donde las relaciones entre la personalidad y los síntomas, no serian parte del desarrollo de la personalidad psicodinámica del individuo, sino de su propia manera de elegir su estilo de vida, le dije desde la sobredosis de empatia que como mochila, llevo siempre colgando en mis años acumulados por la vida. Y agregué sentencioso y algo intolerante, lo cual significaria que la sociedad, el medio que nos rodeó en nuestra infancia o la influencia de las concepciones familiares, o nuestras propias ideas políticas o religiosas en que nos desenvolvemos, no tendrian ningún peso en la formación de un individuo.

  

Pelle me miró con algo de compasión en sus ojos de cordero degolládo, acomodó al paciente en su esteril cama, se sacó los finos guantes desechables y abandonando la sala sin decirme una palabra, siguió con su mirada el hermoso balanceo del trasero de Helene, la enfermera más erótica que haya pisado hospital alguno.

  

Y sáben que? Sali de mi trabájo más confundido que cuando entré, y con muchas más interrogantes que aquellas que me regalaron mis padres cuando naci.

    


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