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VOLVER

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(Visita también: Héctor Díaz )


Atando recuerdos que no tuve
recreando una memoria sin pasado,
te fuí inventando uno a uno
los esfuerzos de no haber y haber estado.

Desconocí tu calle, el jardín, el ayer, las plantas breves
tu libro de versos borroneados , una palmera, un corazón, un beso,
una sonrisa tibia, tus dígitos temblando
y sin embargo, de amor, de puro verde amor
te me ibas dando.

Tu calle era la historia de otros sueños,
ataduras a las locuras del pasado,
aventuras y gritos de otros mitos,
colores que iluminaban el ocaso.

Con el último resplandor, el camino se hizo largo
nos quedamos atando los momentos,
la parte que no me era ajena de tus sueños,
se vinieron conmigo por los campos .

Aún me queda el canto y la palabra,
conversar conmigo si me dejan,
escondiendo los recovecos del pasado
en ocios y vacilónes del espacio.

¡! Morirá tu jardín el día que yo muera,
existirá la muerte en esta eterna rueda ¡!
El trinar de los pájaros no se acalla
retornan con la nueva primavera.

Tus sueños vuelven con el río,
revoloteando con las gaviotas del verano,
todo lo que traemos escondido,
son esos fardos atados, sin saber desenredarlos.

El carmesí de mi pudor fallece en tu retorno,
regresar la utopía con un sentido inverso,
un contrasentido en el olvido de lo ido
un mantel blanco bordado con cariño
una madre soñando, con su tiempo de niña
una noche sin brisa y sin apuro,
una antihistoria, sin hitos y suspiros.

Bohemios de las letras
locos de un mundo sin prehistoria,
estamos regresando casi a diario
al hombre nuevo, que nos viene del pasado.

31/3 2009


Héctor Díaz , volviendo.

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