Facebook Twitter Google +1     Admin

Relatos impresionantes

20090124120821-gazab.jpg

(Visita también: Palestina)

La reaccionaria y pro-israelíta prensa oficial sueca, culpa al movimiento islámico Hamas por la masácre de Gaza y su pueblo. Porque la retórica vacia de la palabra escrita en papeles caros, pretende imponerse sin lugar a dudas, con el argumento de la publicacon de “noticias” de cables internacionales al servicio del capital financiero pro yanqui al análisis político serio, al conocimiento histórico, y a la reflexión de los hechos acontecidos.

Pero a pesar de todo, hay todavía periodistas que no ahorran palabras ni sentimientos para describir lo que encontraron de lo que un día fue la ciudad de Gaza, cuando las autoridades militares hebréas permitieron la entrada de ayuda humanitaria, ambulancias, personal médico, fotógrafos y periodistas a la Guernica del 2009, después de tres semánas de aislamiento y bombardeo despiadado contra su población civíl.
Una periodista de la Radiotelevisión sueca, fue entrevistada por radio cuando se encontraba en Gaza, y sus palabras fueron interrumpidas por un espontáneo llanto que emergió desde lo más profundo de sus sentimientos, cuando comenzó a describir lo que veia a su alrededor.
”Estoy choqueada! No puedo seguir trasmitiendo…” fueron sus ultimas palabras antes que la comunicación se cortara. A continuación, sigue un relato de otra periodista sueca de un diario no oficialista, que visitó a Gaza herida.

19 de Enero del 2009.
Hoy ha sido el primer día en que periodistas y personal médico han podido entrar a la zona ocupada por las tropas invasoras israelitas. Durante las últimas semánas, la población palestina ha buscado de manera desesperáda algo parecido a la ”normalidad”, aunque lo normal aqui, está muy lejos de lo que puede ser normal en otros lugares del mundo. Buscaban de manera desesperáda poder regresar a sus hogares o a sus ruinas, para comenzar a repararlos. Desesperádos por buscar a familiares ”exonerados”, o sus cuerpos mutilados.

Pero no todos retornaron a sus casas para volver a vivir alli. Se han visto montónes de familias regresar al lugar en donde una vez estuvieron sus casas, solamente para rescatar alguna cosa de valor. Se les vé transitar de un lado a otro en carretas tiradas por ásnos o en taxis trasladando frazadas, ropas, ollas, muebles y seres humanos…

Apenas llegué a Gaza, me dirigí hacia un poblado ubicado al este de la región de Jabaliya, una de las más afectadas por el despiadado bombardeo israelita. Y la gente en sus calles queria conversar conmigo pues tenian tanto que contar. Querian que yo tomara la mayor cantidad posible de fotos, pero ni eso ni nada puede hacerle justicia a la realidad, al sufrimiento, a la tristeza, a los traumas síquicos, a la desesperación de la gente obligada a vivir aqui.
Hay tantos olores que se han impregnado en mi mente, olores que me hablan de niños muertos, casas quemadas, incendios ocasionados por bombas químicas.
Los portazos fuertes me recordaran para siempre las bombas que con sonidos secos cayeron sobre este suelo, sobre la vida en la tierra.
Y solo el hecho de visitar este lugar hoy día… tanta gente que quiere contarme sus historias, sus sufrimientos. Porque para muchos es esto una tragedia sin limites: casas pulverizadas, familiares muertos, cuerpos desaparecidos, etc. A otros les espera el sufrimiento de sueños destrozados, cosas personales desaparecidas o mutiladas.
Cada sufrimiento tiene su propio valor, y la gente en las calles intenta de manera desesperáda de contarmelos. Y yo quiero escucharlos a todos! Pero sus palabras se transforman en tornados, en aglomeraciones guturales que mi conocimiento simple del idioma árabe no me permite entender, mientras escribo estas notas de manera apresurada.
Tengo por intención volver para hacer un recuento minuicioso de los destrozos tanto físicos como síquicos. Muchos de los que volvieron al lugar en donde estaban sus casas, se han visto en la obligación de volver a las escuelas rebalsándo de gente, con el recuerdo aún vivo de las masácres que se pueden incluso apreciar en las paredes de esos edificios que lograron sobrevivir.
Y aún cuando las bombas han cesado de explotar por esta vez, el miedo y el terror están todavia latentes.
Aviónes de guerra israelitas, F-16, aún sobrevuelan Gaza, tan ruidosos, tan imprevistos. Nadie aqui confia que lo que dicen los líderes hebréos, sea verdad. Sino por el contrario, tienen todos los motivos para temer lo peor, pero la necesidad de sobrevivir los obliga a creer en lo mejor.

EVA BARTLETT, desde Gaza

Comentarios


Comentarios » Ir a formulario



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris