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De amor no vivo, pero…

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El 14 de de febrero ya pasó y poco me importa la venta del amor romántico… No me coludo con ella, aunque sí, y sin problemas, con las decenas de mujeres y hombres que el 14 vendían rosas a las salidas del metro, y así lograban unos pesos más en un país tan caro como Europa, pero con sueldos del subdesarrollo.

 

El conflicto del Estado $hileno contra el pueblo mapuche sigue haciendo estragos. Todos los días y a cada minuto llegan noticias de cómo la Concertraición, persigue, solapada, a los lamngen mapuche. Todo sube, menos el sueldo de quien tenga trabajo, que es el mismo de hace años pero alcanza para un 25 % menos de lo que solíamos comprar antes. El Transantiago, toque de queda concertacionista, empeora. La semana pasada en $hile fueron asesinadas 4 mujeres, justo por quienes decían amarlas. Sé de femicidas frustrados que estuvieron apenas 6 méses en la cárcel! O sea, los tribunales tampoco “aman” a las mujeres. Con todo y eso, nos enamoramos y nos reenamoramos, igual. Y eso no cuesta nada, porque es como tener hambre y saciarla, pero algo más complejo socialmente.

 

Dice la “Ciencia” que el enamoramiento es casi una enfermedad, un delirio.

Los talleres de autoconciencia feminista que conozco – lo más lejos de la “Ciencia” que hay, gracias a la diosa - lo tratan como un sentir, un proceso. Emoción!  Sí, emoción! Ese concepto negado en las izquierdas, sus ideologías y sus revoluciones. Emociones, eso que nos hace seres vivos y no robots: la Pena que te avisa que has perdido algo. El Miedo que te señaliza el peligro. La Alegría que te muestra que así quieres ser y estar. La Rabia que te avisa la humillación. Porque si los esclavos y las esclavas no hubiesen tenido rabia no se habrían rebelado jamás! Por eso a las mujeres nos niegan las rabia! Por eso aprendemos a llorar en vez de a rebelarnos! O a resentirnos calladas con una revolución adentro… Y entre otras, el Enamoramiento

¿Que te avisa? ¿La urgencia de tocar al otro, o a la otra? La necesidad de acercarlo a ti? La necesidad de que te cubra el alma y el cuerpo? Pregunto... No respondo, si hay algo que me parece imposible de definir es el Amor – y a lo mejor es preferible que sea así - aunque de vez en cuando, se intuye, lo que NO es el amor…

 Pero dicen los “científicos” (y esa denominación de ciencia, ya merece más dudas que cualquier otra definición) que lo que experimenta un ser humano que se enamora es algo así como una enfermedad mental. Mezcla de manía, demencia y obsesión, que aparta a la gente de sus amigos y de su familia, y produce un comportamiento extraño ( llamadas telefónicas compulsivas…) que podría ser confundido con una psicósis (1).

QUÉ HAGO PARA SACÁRMELO DE ADENTRO…

- ¿Cómo se hace eso? - me lanza en plena consulta, sentada frente a mí una mujer hermosa mujer.

- ¿Cómo se deja de amar a alguien a quién no quieres amar, pero que amas de todas maneras?

- Cuando descubra la fórmula, nos hacemos un regalo ambas, le dije y agregué, “yo te la aplico a ti y tú a mí”  Nos reímos. Porque es imposible que funcione alguna terapia contra el dolor que provoca la construcción – DESTRUCCIÓN de género, si no te ríes de ti misma.

La risa inteligente es feminista, estoy convencida. Porque es rebelde! Nada de sumisión. Es honesta. Es la que sabe desde lo más interno, que no has resuelto nada más que tu elección de ser libre. Es la que ríe cuando una estalinista feminista te critica la pintura de ojos, es la que surge cuando la misoginia te desprecia porque alguna vez fuiste abusada.   

 Me volvió loca ese amor! No entendía que no empatizaras conmigo! Era lo único que no entendía. Y  luego intuí que el miedo paralizó tus malos aprendizajes. No entendía que no te pusieras en mi lugar! Pero es que, supe luego, el tuyo es peor. Desenfrenado y mitómano, adolescente y fantasioso… El mío es “femenino”! El mío es de “pensar en el otro” ( en la otra ). Es de ponerse en su lugar. Y  a lo mejor eso me entrega la posibilidad valiosa de saber qué me pasa. No por santa, no! Sino porque me coloca en crisis… 

¿ES FEMENINO… Y APOLÍTICO EL AMOR?

Los domingos en las mañanas son los peores cuando te sientes abandonada por tu pareja, especialmente por “tu esposo”. Ese que tú creístes que era “para toda la vida”, asi como te lo  enseñaron.

Incluso son difíciles, los domingos en la mañana, cuando tú lo abandonaste a él, porque la familia feliz, el “familismo” y la “decencia”, y todo lo que hay de eso en ti, te hace trizas!

 

“El debería amarme para siempre, desde siempre, hasta nunca! Eso prometió en la Iglesia! E l sabía que la cosa era así!  Y resulta que me dejó de amar, por la mierda! El muy desgraciado…!”

 

A menudo, en los grupos de mujeres, ellas dicen lo que dicen. Dicen lo que sienten. A veces, confiesan cosas horrorosas que no hace horrorosa a la que habla, sino al agresor: “Me enamoré! Y  no entendí y me destrocé cuando mi hija me dijo: él me violó! Precisamente al que yo amaba... Y  yo no quería que fuera verdad! Pero era... Y  entonces quise morir! Pero no morí porque tenía que estar con mi hija” (Y estuvo…)

 

“Debo confesar algo horrible”, dice otra: “Yo pensaba antes, que las mujeres viejas no podían gozar, porque no eran lindas…Y  ahora me siento tonta, tan tonta y machista!”. Sí, es horrible! De verdad HORRIBLE, lo que confiesa esta mujer joven y exitosa, universitaria, bonita… y bulímica. Pero es maravilloso que lo confiese, porque entonces se saca esa idea tan imbécil de la cabeza y el corazón. Idea tan tonta como un programa de TV...

 

Los grupos de mujeres, de autoconciencia, enseñan lo que de verdad sentimos. Hablamos  desde el alma y poco desde el discurso. Descubrimos que los discursos no sirven para nada más que para enardecer un ego conectado con el peor de los ombligos. Lo que sentimos en cambio es nuestra verdad (nos guste o no) Y ellas, las mujeres – nosotras - nunca dejan de hablar de Amor.

¡Alto ahí! ¡Error, si los lectores creen que hablar del amor es hablar de los hombres! ¡NO, señor! Hablar del amor es hablar de lo más íntimo de cada una, da lo mismo a quien amas, a cuántos, o a cuántas…

 

Y si lo que se siente, se siente, y es la verdad de cada una, entonces el amor es una verdad!

 

Por eso será que escuchar a Sandra Mihanovic te duele en ocasiones. Sandra, que ha amado a mujeres y hombres. Su voz maravillosa, cuando te han dejado de amar (no tu marido) sino un amante (que puede ser tu marido a veces - contadas veces -), o puede ser tu ex de una relación lésbica, o tu ex de una relación gay. Te duele en el corazón como una brasa que quema. Como bombas antipersonales que te explotan dentro. Y en ese momento que sufres por amor pareciera que el amor no es parte de las revoluciones (aquellas que tanto nos gustan a muchas) sino algo lejano… Harina de otro costal, dicen algunos.

El amor al pueblo, ese es el que vale, me contaba una amiga que le había dicho un “guerrillero” -con esa estupidez izquierdoza que de vez en cuando los habita.

UNA COSA ES AMOR, OTRA MACHISMO O… ¿TAL VEZ, NO?

¿El amor es femenino? ¿un tema “de género”? ¿no es político?

 

Proudhon, anarkista misógino, creía que la mujer debía estar sujeta a la autoridad del hombre en el hogar, lo que sería totalmente coherente con que estuviéramos también sujetas al amor romántico como yeguas de monta, con anteojeras que no nos dejaran mirar para el lado ni ocuparnos de nada más. También bastante coincidente con seguir teniendo el Amor debajo de la alfombra en el pensamiento social y no reconocer jamás que lo personal es político, y lo político es estructural.

 

Entrevisto a un tipo que en los primeros 5 minutos me trata como a la “periodista tonta”. Yo conozco eso: es común cuando entrevistas a un macho y llevas escote. Qué hago, ¿me tapo? Es una posibilidad que rechazo. Los siguientes 5 minutos me mira de arriba abajo, deja de tratarme como a la tonta y hace todo por mostrar lo inteligente que es. Mi hipótesis: que  como soy mujer y no sé del paradigma que él maneja, entonces nada de lo que yo sé es respetable. Me equivoco, no quiere hacerme sentir eso, debo ser justa. Me mira de arriba abajo porque soy un prospecto posible. Suficientemente feminista, me dijo un amor, para no tener compromisos y sí pasión… Lo que no sé, es si ese amor mío hablaba de amor.

¿Cuál es el amor posible desde la construcción – DESTRUCCIÓN - del género masculino?…

 

La política, como la conocemos oficialmente, ha sido visibilizada desde los hombres y el amor ha quedado fuera, nunca se habla de amor en los discursos. Lo extraño es que siempre me ha parecido que las imágenes de amor romántico están hechas por los hombres, para los hombres y desde los hombres. Aquellas en que nosotras somos “la inspiración”, unas damiselas siúticas y escasamente sexuales como la bella durmiente, que duerme y espera. Pero también las imágenes “sensuales” han sido pensadas masculinamente, esas que no son nada “amorosas románticas”, sino “calientes”: unas tipas proactivas, pensando (muy convenientemente para los hombres) en la penetración como “el gran momento”…

Lo peor es que a las mujeres no nos gusta ninguna, pero las queremos todas. Quiero decir, queremos que el amor sea amoroso y sexual.

 

Y en esta maraña y patrañas que nos han enseñado ¿cómo amamos las mujeres?... cuando no escribimos poemas, cuando no escribimos cartas, cuando no estamos noches en vela con los niños enfermos, cuando no andamos en reuniones activistas, cuando no estamos corriendo al trabajo y estirando el sueldo en la feria… o también en todos esos momentos… ¿cómo amamos?

AMORES FEMENINOS Y ADICTOS…

Una de las voluntarias de un estudio sobre el amor en New York, una joven de 22 años, que desde hacía tres años había finalizado una relación con su novio, contó que se había vuelto hiperactiva para distraer su atención luego de la separación, pero que también sufría en ciertos momentos de un estado físico similar al de la abstinencia.  
Los investigadores del estudio (¿todos muy neutrales?) argumentan que el amor romántico es un impulso biológico más próximo a impulsos como el hambre, la sed o la adicción a las drogas que a estados emocionales como el afecto(2).

Marta Cecilia Veles Saldárraga en el "EL AMOR O EL CAMINO A LA ENAJENACIÓN"*, en la revista “Brujas” de Colombia, dice lo que muchas entendemos: “...la historia de milenios de sometimiento y silencio, la historia de los trabajos del Amor, o de las servidumbres que en nombre del Amor han hecho nuestras madres, abuelas, y aún hoy nosotras mismas al servicio de una ideología que bajo el ensalzamiento del Amor ha realizado sus más terribles sometimientos y destrucciones ...fuimos creciendo como ellas, no hacerlo hubiera traído sobre nosotras las burlas y las exclusiones que de forma más sutil y científica se practica hoy sobre las mujeres que se niegan a continuar el ciclo una y otra vez repetido... Más que el amor aprendimos la sumisión; más que la igualdad y la conciencia de ser aprendimos la dependencia y la sub-valoración... aprendimos el temor, el silencio... aprendimos a amarnos a través del otro, a través de los servicios y sacrificios que en su nombre hacíamos...el Amor, tal como hoy lo vivimos y sentimos, es sólo el producto de esta desigualdad”. 

Para Simone de Beauvoir: "El día que la mujer pueda amar con su fuerza, y no con su debilidad, no para huir de sí misma, sino para encontrarse, y no para renunciar, sino para afirmarse, entonces el amor será tanto para ella como para el hombre una fuente de vida y no un mortal peligro" 

Annie Leclerc, nos desea: “…que ellas amaran primero la vida, después, al hombre de su vida".

Y el biólogo Maurice Druon, afirmaba que "el amor se debate hoy entre dos civilizaciones; la judeo-cristiana que ligó el amor a la procreación y otra, futura donde el hombre de la sociedad del mañana (y queremos suponer que la mujer también) será un soltero, lo que significa no soledad, sino mayores libertades para realizar sus posibilidades". 

Pareciera que quienes han reflexionado sobre el Amor como un fenómeno social, estuvieran soplándonos que tal como lo vivimos, asfixia y te introduce en una neurosis del amor. No es raro, en este contexto, que la mujer que vive como le han dictado llegue a estar “dominada” por el amor romántico, patriarcal y adictivo: las teleseries, las películas, la música romántica, las revistas del corazón se lo refuerzan cada día. Lo inquietante es que las otras, las que tienen – tenemos - “vida propia”, trabajan fuera, crean, combaten, debaten, igualmente no se salvan – no nos salvamos - de la misma asfixia-neurosis. Pareciera que es más que tener buenos consejos de un psicólogo “de parejas” -como está de moda - o más profundo que un estudio “científico” que constata sólo lo que hay, sin historia, sin contexto cultural, sin tomar en cuenta ni por un segundo la correlación de los poderes, dominios y controles, la construcción destructiva de género, ni nada.  

Lo bueno es que en esta limitada realidad teórica actual, donde un “enfoque de género” absolutamente acrítico lo domina casi todo, la práctica le escupe de frentón a la teoría. Los moldes “de género” son sólo eso: moldes, camisas de fuerza, fórceps... Y nunca un molde va a ser TÚ. Siempre el molde te va a quedar chico, estrecho, grande. Se te va a salir al menos un brazo, una pierna, y si tienes coraje te saldrás entera, toda tú y te rebelarás como muchas, como muchos, anarkas, trans, intersexuales, poliamorosas, feministas!

 

Las preguntas y las quejas rebeldes, quedan abiertas, sin repuestas…

 ¿Por qué razón, me lo he preguntado muchas veces, los varones han podido cuestionarse la estructura social, plantear la liberación de los oprimidos, hablar incluso de igualdad de clases, más nunca mirar sus vidas privadas y el ejercicio de poder sobre las mujeres?La creación de la cultura donde ni el Amor ni la sexualidad serán un asco" (Marta Cecilia Veles Saldárraga). "Los hombres no aman a las mujeres, no todavía, ellos las buscan, las desean, las vencen, no las aman" (Annie Leclerc) También es bueno que sigan en nuestra memoria buenas historias que ha tenido el Amor:

"Conocer con alguien un entendimiento radical, era un privilegio, y a mi modo de ver eso tenía un precio literalmente infinito. Le tenía tanta confianza, que él me garantizaba una definitiva seguridad. Si un día me hubiera dado una cita para dentro de 22 meses a las 5 de la tarde bajo el Acróplis, estaba segura de encontrarlo allí. Yo sabía que ninguna desgracia me vendría de su lado, a menos que muriese antes que yo" (Simone de Beauvoir).   

"Cuando tú vuelvas, si es que vuelves, no te vayas enseguida. Yo quiero acabarme contigo y quiero morirme en tus brazos" (Gabriela Mistral a Doris Dana, diciembre de 1948).
 

1 y 2. Estudio de las doctoras Fisher y Lucy Brown, del Albert Einstein College of Medicine, del Bronx, y el doctor Arthur Aron, psicólogo de la Universidad Estatal de Nueva York, en Stony Brook. Analizaron alrededor de 2500 imágenes pertenecientes a 17 estudiantes universitarios de ambos sexos que se habían enamorado hacía semanas o unos meses. Los estudiantes observaron una foto de la persona amada mientras una máquina de resonancia magnética escaneaba su cerebro. Fuente: Benedict Carey, The New York Times. Mujeres Hoy (8–6-2005). El análisis de las imágenes fue publicado en la revista The Journal of Neurophysiology.

*"El amor o el camino a la enajenación", Marta Cecilia Vélez Saldarraga. "Brujas" Colombia. "Fempress, Especial Pareja". 

Victoria Morales Aldunate 


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