Facebook Twitter Google +1     Admin

Cuestiones del pasado

20070531095911-ancianosentado.gif

1991, Santiago Centro. Departamento de mi viejo. Epoca en que fui feliz y muy informado. El homosaurio habia dejado el poder y todos nosotros teniamos la leve esperanza de que algo pudiese cambiar. Y si que cambió! Yo perdí un hermáno, gané una hija y en la Casa de los Escritores a un poeta contemporáneo de la capital del esqueleto dormido, se le ocurrió presentarme cuando declamaba sus poemas no cantádos. Y como de presentación está hecho este puto mundo, pues soy Guillermo, aquél que los hombres odian y las mujeres aceptan. Porqué será asi? Preguntenle a mi padre, que es él quien tiene la muestra original de mi certificado de nacimiento.  Tenia 39 años y todavia creia que el mundo era redondo. Hoy día sigo pensando que es asi, para horror de inquisidores polacos y chilenos.

Mi vieja aun vivia y las conversaciones con ella en su pequeño departamento cercáno a la Plaza Italia, fueron siempre agradables y llenas de su típico humor sarcástico. Me acuerdo que esa vez viajé en Aeroflot, cuestión que no le recomiendo ni a mis enemigos. Estuve varado 17 horas en Moscú, hicimos escala en Cabo Verde, en donde tuve que pagar un dólar por una cerveza tibia sentado en una silla de madera de olores africanos, y mi pasado se perdió entre las nubes, el océano Atlántico y la cordillera que de tanto sobrevolarla ya no me impresionaba, hasta que volé sobre los Alpes y me di cuenta de su inmensidad. Pareciera que para apreciar algo, siempre tenemos que comparárlo con otro parecido, para reconocer sus cualidades que de tanto mirarlas dejan de llamarnos la atención. 

 


Cartas al autor

Comentarios » Ir a formulario



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris